Velocidad: la optimización que afecta todo lo demás
La velocidad de un sitio suele tratarse como tema de ingeniería. Es, en realidad, una de las decisiones de marketing con mejor retorno disponible.
Por qué afecta a tres cosas a la vez
Un sitio lento pierde visitantes antes de mostrar nada, lo que baja la conversión. Esa conversión más baja encarece cada adquisición, porque pagas el mismo clic y aprovechas menos. Y la lentitud además deteriora el posicionamiento, porque la experiencia de carga es una señal que los buscadores consideran.
Es de los pocos casos donde un solo arreglo mejora tres indicadores que normalmente compiten entre sí.
Dónde está el peso, casi siempre
- Imágenes sin comprimir ni dimensionar.
- Etiquetas de terceros acumuladas durante años, muchas de campañas que ya terminaron.
- Fuentes tipográficas cargadas desde servidores externos.
- Videos embebidos que cargan reproductores completos aunque nadie los mire.
El caso de los videos
Un reproductor embebido puede pesar más que el resto de la página completa. La solución es simple y muy efectiva: mostrar una imagen de portada y cargar el reproductor solo cuando alguien hace clic. Se conserva la funcionalidad y desaparece el costo para quien no iba a mirarlo.
Una auditoría que cualquiera puede hacer
Revisa qué etiquetas de terceros están activas y pregunta por cada una quién la usa y para qué decisión. En mi experiencia, entre un tercio y la mitad no tienen dueño. Esas se pueden retirar el mismo día.